Este barrio, que fue particularmente afectado con el terremoto de marzo de 1983, agrupa un millar de familias de los cuales 5 a 7 mil personas son menores de 10 años. El salario promedio de una familia de 6 personas es de 1800 pesos, es decir 0,50 USD por día y por persona y esto no puede cubrir los gastos de una alimentación mínima. No hay dinero para la familia, la ropa, la salud, la educación, los transportes etc.
El desempleo es endémico y tres de cuatro familias no reúnen las condiciones mínimas vitales, una encuesta sanitaria realizada por el doctor Lamour demostró que cinco de cada seis niños sufren de una enfermedad que necesita diagnóstico y tratamiento (malnutrición, parasitosis, infecciones urinarias, enfermedades de la piel, caries ...).


Después de 30 años de vida religiosa con las Hermanitas de la Santa Familia en Canadá, la hermana Margarita Maria Lajoie decide dejar esta congregación para instalarse aquí, en Popayán, con el fin de ejercer su vocación de misionaria. Integra entonces el Instituto Laico de los Fieles Sirvientes de Jesús. No conoce ni una palabra de español y necesitará mucha fe y valor para afrontar esta terrible miseria y las tensiones constantes provocadas por la situación política del país. El terrible terremoto de 1993 aniquiló a miles de personas y toda la obra de la hermana Margarita. Hoy, con 74 años (parece quince menos), ella continua luchando, cotidianamente con una tenacidad sin limites , para que la estancia infantil funcione y poder pagar un salario a las 28 personas que emplea en su «empresa», que cada año crece y acoge más y más niños.

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